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Gravel Calculator

Cómo usarlo

Un recorrido por la calculadora, de la cinta métrica al pedido.

  1. Paso 1: Mide la superficie

    Mide el espacio en la unidad que te resulte cómoda y elige la forma correspondiente. Para una L o un parterre con una esquina rara, pasa a la opción irregular e introduce cada rectángulo como su propia sección.

  2. Paso 2: Fija la profundidad

    La profundidad es donde vive casi todo el error, porque se multiplica directamente sobre el tonelaje. Cinco centímetros frente a siete y medio son un cincuenta por ciento de diferencia en lo que pagas. Elige un proyecto y la calculadora sugiere las profundidades habituales.

  3. Paso 3: Elige el material, o la densidad de tu proveedor

    Cada material lleva una densidad típica. Si tu proveedor te ha dado una cifra, usa la suya: describe el montón concreto que estás comprando, cosa que ninguna media publicada puede hacer.

  4. Paso 4: Añade margen y pide

    Añade un diez por ciento aproximado por derrames, terreno irregular y asentamiento. El resultado muestra la cifra exacta, la cifra con margen y la cantidad redondeada a lo que el almacén vende. Comparte el enlace o imprime el resumen para llevarlo.

Cosas que conviene saber

La densidad no es constante, así que dos almacenes darán tonelajes distintos para la misma yarda cúbica. La grava suelta se asienta al compactarse, por eso una capa compactada necesita más material del que sugiere su profundidad final. Y si un proveedor tiene un mínimo de cinco toneladas, eso es lo que compras, lo necesite la obra o no.